Gobierno y Policía refuerzan campañas contra el licor en Cuenca

De acuerdo a los datos presentados por el Consejo de Seguridad Ciudadana, CSC, en el 2012 se registró 12.000 llamadas de emergencia al ECU-911. El 62% de estas fueron para atender a personas ebrias, mientras que el 19% tenían relación con riñas callejeras protagonizadas por personas bajo la influencia del alcohol.

En lo que va del presente año, las llamadas ascienden a 16.500. Del 62% que en el 2012 tenía relación con atención a libadores, ha disminuido al 58%. Lo mismo ocurre con los incidentes relacionados con caídas, heridos durante una pelea y accidentes de tránsito por conducir bajo los efectos del licor.

Xavier Barrera, gobernador del Azuay (e), explicó que los hechos violentos suscitados en los últimos meses, es decir el 60%, no se vinculan con la delincuencia común, sino que se relacionan con crímenes pasionales o riñas impulsadas por el alcohol.

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Para contrarrestar estos comportamientos rechazados por la sociedad, el Ministerio del Interior, a través de la Gobernación del Azuay, y en conjunto con Fiscalía, Policía Nacional y Alcaldía de Cuenca, se han organizado con el fin de presentar varios proyectos para concienciar a los jóvenes sobre las consecuencias del consumo del alcohol.

Una de las campañas que desarrolla el Gobierno Nacional es el «Lunes Cívico de Paz» ,que trabajan con los niños y adolescentes de las instituciones educativas del Azuay. El fin del evento es prevenir el consumo de licor y de otras sustancias a los niños y que conozcan las consecuencias de dichos vicios que afecta a la salud y al comportamiento.

El trabajo coordinado con la Policía Nacional ha dado resultados positivos al rescatar a 216 menores de edad de las fiestas clandestinas y ocho “farras privadas” suspendidas.

Otra campaña que se cumple con buenos resultados es la denominada “En la calle no es bakan”, la cual lleva un año en las redes sociales y tiene 19.000 seguidores. Mediante una encuesta de victimización, se conoció que el 95% de personas quieren un control más fuerte para evitar el consumo de licor. Este programa es parte del Plan de Seguridad Ciudadana, cuyo objetivo es reducir los actos de violencia y accidentes.

Consumo
De acuerdo a Fabiola Ochoa, socióloga y directora ejecutiva del CSC, el problema del alcohol inicia desde temprana edad (12 años) y responde a algunos elementos ligados al deterioro familiar. “Cuando los jóvenes o menores de edad, se sienten aislados, sin amor familiar, sin protección, no son aceptados por otros jóvenes o no resuelven sus conflictos existenciales buscan refugio en el alcohol”.

Durante los últimos 10 años el número de menores de edad que consumen bebidas alcohólicas en Cuenca llega a un 10%. De las 5.000 personas encuestadas para este informe, el 98% considera que el consumo de alcohol tiene directa relación con la violencia, más no con la delincuencia.

Conducta
Para el sociólogo Paúl Peralta, la mayoría de los jóvenes ha perdido el control al momento de beber, lo que genera actos de violencia que no solo afecta a su persona sino a la sociedad. Según Peralta esta situación responde a la imagen con la que se comercializa el licor. “Nos presentan una imagen de diversión de farra interminable. Con una determinada marca de licor o cerveza se es más atractivo para el sexo opuesto. Ideas que distorsionan la realidad y ocultan los verdaderos daños que genera el consumo de alcohol”, agregó.

Las personas, especialmente los jóvenes, deben entender que no tiene nada de “divertido” emborracharse hasta perder el sentido, caminar a altas horas de la noche por sectores de riesgo, exponerse a ser asaltado o víctima de un accidente.

Con motivo de las fiestas de independencia de Cuenca, la Alcaldía dio un nuevo impulso a la campaña que cada año se encarga en motivar a los jóvenes a «Vivir las fiestas en paz». / Texto: Olga España – Foto: Andrés Naula.


 

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