Profesionalismo policial se evidenció frente a manifestaciones 17S
Quito.- Con un alto nivel de profesionalismo que evidencia la transformación estructural que vive el Ecuador, la Policía Nacional enfrentó las manifestaciones de este 17 de septiembre, aseguró el Director de Control y Orden Público del Ministerio del Interior, Javier Ladino, durante entrevista matutina en Radio Pública.
El coronel Carlos Chiriboga, jefe del Distrito de Policía Manuela Sáenz (Centro de Quito) acompañó al funcionario ministerial para informar acerca de los resultados de las marchas, especialmente en la ciudad de Quito.
Manifestaciones pacíficas a nivel nacional
En todo el país se vivieron las manifestaciones de criterios, tanto a favor como en contra de las decisiones gubernamentales, sin escenas que lamentar. Guayas, Manabí, Azuay, Los Ríos son algunas de las provincias en las que la Policía Nacional, de manera planificada, prestó resguardo a los ciudadanos que decidieron salir a las calles de forma pacífica.
Cada ciudad estuvo resguardada por los gendarmes, que fueron delegados para ofrecer seguridad y garantizar el orden público. Tras hacer uso de su derecho democrático de expresarse, la ciudadanía se dispersó sin generar ningún conflicto o altercado.
Quito
Quito fue el único lugar que registró eventos violentos y provocación, liderados principalmente por figuras políticas contrarias que pretenden volver a tiempos pasados, así lo dejó entrever Javier Ladino.
Carlos Chiriboga, por su parte, informó que el contingente policial en la Plaza Grande y sus alrededores, alcanzó cerca de 3.000 policías, dotados de herramientas idóneas, proporcionadas por el Estado. “Hoy no se busca la agresión sino mantener el orden público”, reiteró.
“Las manifestaciones no están en discusión. Si quieren manifestarse que lo hagan pero con respeto. Pese a que la Policía Nacional fue provocada, cumplió su misión constitucional”, manifestó el Director de Control y Orden Público.
Ladino informó, además, de la existencia de 18 policías reportados como heridos, que fueron atendidos en casas de salud por contusiones moderadas. Sin embargo, son muchos más los agredidos que ahora están en cuarteles. Entre los perjuicios causados a la institución policial están dos patrulleros destruidos y tres motos dañadas.
Con escenarios como los afrontados se puso a prueba la capacitación constante de la Policía Nacional y en particular de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO). “Ellos saben la misión que van a cumplir. Saben de las agresiones de las que va a ser sujetos. Nunca van a reaccionar, siempre liderados por un oficial que direcciona estratégicamente cada operación”, señaló Carlos Chiriboga, jefe del Distrito Manuela Sáenz.
La Policía Nacional no usó ni una bomba lacrimógena en los eventos suscitados. Para Javier Ladino, el vivir en un estado constitucional y de irrestricto respeto a los derechos humanos, garantiza la paz, de la que hoy disfruta el Ecuador. /Redacción Quito.