Comunidad y Policía se ejercitan con ciclopaseo nocturno
Quevedo.- La sirena del patrullero 2236 y de dos motocicletas de la UPC Venus sonó anoche por casi cuarenta minutos, en dos populosos sectores, situación que alarmó a los moradores.
El estridente sonido y las luces azul y roja de las balizas obligaron a salir a los ciudadanos, que a eso de los 19h00 merendaban en sus viviendas. Lo hicieron para observar a cerca de cien ciclistas que recorrían por la calle asfaltada del sector Agrilsa y Ciudad del Norte, escoltados y vigilados por miembros de la Policía que dan servicio en el lugar, y por aspirantes a policías.
Niños, niñas, adolescentes, jóvenes, hombres, mujeres, oficiales, policías, aspirantes a policías, amas de casa, brigadistas y aficionados, con gran entusiasmo respondieron a la convocatoria hecha por la Policía Nacional.
Ellos formaron parte del proyecto ‘Recuperación de Espacios Públicos’ y ‘Ejercitando a la juventud del barrio Sucre para vivir libre de drogas’, propuesto por el policía Carlos Troya, el cabo segundo Luis Moreno y ejecutado por el teniente Milton Cando.
A las 17h00 los participantes se congregaron en la nueva cancha de la comunidad llamada Sucre, en la que primeramente el oficial Cando realizó ejercicios de calentamiento con los asistentes.
Al cabo de 20 minutos y ya con los músculos firmes, todos montaron las bicicletas, unas eran propias, otras prestadas y otras facilitadas por la Policía. El lema era competir. La calle por donde recorren varias líneas de buses urbanos del sector norte de Quevedo se convirtió en la pista para el ciclo paseo nocturno.
Espacio recuperado
Al respecto, el teniente Cando, promotor del proyecto, hizo una invitación pública para que todos los jóvenes del sector se unan al ciclopaseo que es una actividad que los alejará de los peligros de las drogas. Expresó estar seguro de que con actividades como esta se recupera espacios que fueron abandonados y eran ocupados por gente desocupada que cometía actividades ilícitas.
Del mismo modo, agradeció a todos los participantes por apoyar el proyecto que ha permitido rescatar un espacio, el que ahora servirá como sitio de reunión para planificar muchas actividades beneficiosas para la comunidad.
Al finalizar el ciclo paseo, el cansancio fue notorio en los rostros de los competidores, pero la expresión de alegría borró todo indicio de fatiga.
Con una botella de agua y un ligero refrigerio, los participantes volvieron a recuperar energías y obtuvieron la recompensa al entusiasmo que pusieron para hacer realidad el proyecto. /Redacción Los Ríos.