Carácter, impulso y temperamento son las características de los canes antinarcóticos
Quito. 210 canes especializados en la detección de alcaloide conforman lo que es ahora la escuadra canina antinarcóticos del Centro Regional de Adiestramiento (CRAC). Su trabajo inició hace 28 años y la primera locación para ejercer sus labores fue el antiguo aeropuerto Mariscal Sucre de Quito.
El primer can antinarcóticos en Ecuador llegó en 1988 desde Alemania. Era de raza springer spaniel y se llamaba Baster. Trabajó aproximadamente ocho años y participó en varios operativos realizados por la Unidad. Tras 11 años de vida falleció por causas naturales y sus restos descansan en las instalaciones del Centro, informa el mayor Iván Ayala, jefe del CRAC.
Los canes antinarcóticos son escogidos por su línea de trabajo, es decir, deben tener una genética establecida. Las razas más opcionadas son: pastor malinois, golden retriever, pastor alemán y springer spaniel. Las características que los canes deben demostrar para pertenecer a la escuadra son: impulso, temperamento, carácter, entre otras.
Método Jalom
El método Jalom consiste en entrenar a los canes mediante juegos, lo que garantiza la salud física del perro, ya que nunca tiene contacto con las sustancias estupefacientes,ni en su etapa de formación ni en la fase laboral.
La técnica consiste en la asimilación de olores. En una caja con dos divisiones se inserta el juguete del can y en otro compartimiento, que permanece siempre cerrado, una sustancia ilícita (marihuana, cocaína o heroína). Esta práctica se realiza durante un mes para que el can asocie los aromas y realice un trabajo eficiente y efectivo.
El adiestramiento de los perros dura tres meses, sin embargo, por la asociación a un policía guía se extiende su formación por tres meses más. Una vez concluida esta etapa inician sus labores por un tiempo no mayor a ocho años, en la que tras una campaña de adopción responsable, se solicita la baja y pasan a formar parte de una familia, como mascotas.
El CRAC nunca se desvincula de sus uniformados de cuatro patas, ya que realiza seguimiento a cada una de las adopciones. En su gran mayoría los canes son adoptados por los instructores con quienes hicieron dupla durante su carrera laboral, concluyó Ayala. Redacción J. T. /Quito.