Los ahorros de toda una vida se quedaron en manos de Llanos y Moraini Peñafiel, acusan los perjudicados
Leticia G. trabaja en medicina, actividad durante la cual pudo adquirir sus bienes, tras 25 años de trabajo. Con el fin de mejorar su nivel de vida y atender a sus hijos, por cuanto se quedó viuda, ahorró su dinero e invirtió en inmuebles y se dedicó también al negocio de joyas.
Su relación con Llanos, comenta Leticia, empieza desde su juventud. Ambas vivían en el mismo barrio, en San Carlos. Posteriormente, cuando la primera tuvo sus hijos, los atendía en la parte de salud y cuando estaban enfermos.
El año pasado, Llanos propone a Leticia un negocio de entrega de productos de línea blanca. Para ello le presenta a su supuesta tía, Lilia Moraini Peñafiel Triana. Tras cumplir con las primeras 5 o 6 entregas de dichos productos, así como de devolución del dinero, se ganó la confianza de Leticia.
En forma muy hábil, Peñafiel Triana le hizo saber que tenía fuertes lazos de amistad en la Aduana, porque ya trabajaba algunos años en esta actividad. En alguna ocasión le comentó que llegaría un container con diversos productos, los cuales le cedería al 50 % de su valor, pero que necesitaba una fuerte cantidad de dinero para pagar y desaduanizar el mismo.
Con esos antecedentes, ya confiada en la rentabilidad del negocio, Leticia le entregó 85 mil dólares, producto de las joyas que comercializaba con orfebres de Cuenca. También vendió una casa en Quevedo. Para garantizar el negocio, Lilia Moraini Peñafiel Triana le entregó cheques personales girados por Carolina Llanos, supuesta sobrina de Peñafiel. Leticia conserva aún las copias de los cheques girados por ella.
Cuando no llegó la mercadería ofrecida por las dos mujeres con las que había hecho el negocio, Leticia empezó a preocuparse. Fue al banco y le “rebotaron” los cheques, por firma inconforme, carencia de fondos, fecha incorrecta y otros motivos. Tras varias negativas, por fin logró hablar con Peñafiel. Esta le habría justificado la falta de fondos, ya que “como estaban (Llanos) construyendo la casa con el asambleísta Galo Lara, coincidía, que ese día, justo habían retirado altas sumas de dinero para los materiales de construcción y los gastos del inmueble”, recuerda la víctima.
Leticia se dio cuenta de la estafa en el mes de septiembre de 2011, cuando, por cuarta o quinta vez fue al banco a cobrar los cheques y siempre el banco le decía lo mismo: “ insuficiencia de fondos o inconformidad de firma, fechas incorrectas”
Leticia G. asegura que este año ha sido muy duro por cuanto tuvo que vender su casa que tenía en Guayaquil para cancelar una deuda de joyas por 40 mil dólares con los orfebres de Cuenca y además mantener su casa. Todavía ejerce la medicina y tiene sus ingresos, pero casi el 80% de su patrimonio se ha perdido producto del perjuicio que le habrían causado Llanos y Peñafiel.
Los ahorros se perdieron
La misma situación atraviesa Jorge D. Tiene una finca dedicada al cultivo de maíz duro. Su relación con Moraini Peñafiel se dio a través de su esposa, quien conoció a Moraini Peñafiel cuando eran jóvenes. Se volvieron a encontrar a los años y recordaron su amistad. Con el tiempo, la conocida de su esposa le propone el mismo negocio de línea blanca y otros productos electrónicos a mitad de precio, por cuanto venían en un container que estaba en la Aduana, pero que tenía que sacarlo para poderlo vender.
A Jorge le convence la estafadora, quien por varias veces le dice que con ese negocio “salen de la pobreza”. Le pide 20 mil dólares. Como garantía, le entrega cheques de cuentas bancarias a nombre de Carolina Llanos, quien también fue presentada como sobrina de Moraini Peñafiel.
Jorge D. señala que la estafa le ha desgraciado la vida. Se le complicó la producción de su finca. Necesita insumos, por lo que ha tenido que endeudarse para pagar obligaciones económicas contraídas, afectando con ello a su familia.
Señaló que lo que le sustrajeron Llanos y Peñafiel fue producto de su trabajo en una empresa de Quevedo. Exige a las autoridades que tomen medidas para que le devuelvan su dinero. “Tengo 52 años, nadie me va a dar trabajo por mi edad, ese dinero es la inversión de toda mi vida y tengo una familia que mantener”, agregó.
Jorge recuerda que Llanos y Moraini Peñafiel se comprometieron a cancelar esa deuda, pero no cumplieron, afirma apesadumbrado aún por el engaño de las presuntas estafadoras.
800 mil dólares sería el perjuicio de la estafa que involucra a pareja de Galo Lara
El fiscal de Los Ríos, Wilson Almache, formuló oficialmente los cargos contra Moraini Peña Peñafiel Triana y Carolina Llanos Romero, pareja del asambleísta Galo Lara (Sociedad Patriótica) por el presunto delito de estafa contra más de 40 personas.
La audiencia de formulación de cargos se realizó desde las 10h00 del viernes pasado, en el despacho del Juez Séptimo de Garantías Penales de Los Ríos, Félix Valdéz. La diligencia se llevó a cabo en las instalaciones de la Casa Judicial de Quevedo con la presencia de un defensor público, puesto que no se presentó ningún miembro de la defensa de las acusadas.
Personal de seguridad que usualmente acompaña al asambleísta se mantuvo cercano a Llanos el tiempo que duró la audiencia.
Un grupo de perjudicados se apostó a la entrada del juzgado para reclamar a Llanos y Peñafiel la devolución de su dinero. Solicitaron al juez y al fiscal que se les exija a las acusadas que devuelvan el dinero que, con artimañas y falsedades, les pidieron con el pretexto de entregarles mercadería que tenían en supuestos containers en la aduana.
La estafa afecta a personas de varias provincias
Por primera vez, durante el tiempo de detención de las dos mujeres acusadas, la Fiscalía y el Juzgado Séptimo de Garantías Penales reúne a las dos acusadas por este delito, que según varios testigos, sería una estafa masiva que supera los 800 mil dólares, afectando con ello a más de 40 personas en las provincias de Los Ríos, Guayas y Pichincha.
Durante las casi dos horas que duró la diligencia, el fiscal presentó evidencias que constan en el expediente de la investigación. De esto se desprende que Llanos estuvo vinculada con Lilia Moraini Peñafiel Triana, en una presunta asociación ilícita y premeditada para estafar a ciudadanos. También aparecen vinculados a este delito, el hermano de Carolina, Gilberto Llanos Romero, quien tiene orden de captura, así como Elena Zambrano y Jennifer Alexandra Prado, presuntas cómplices de las acusadas.
Durante la audiencia, Carolina Llanos demandó la presencia de sus abogados, además de afirmar que no se le tomó la declaración en el momento oportuno, aspectos que fueron aclarados por los funcionarios de justicia con la documentación respectiva.
Llanos sería también la autora intelectual de la masacre de Quinsaloma
La acusación por estafa es la segunda causa penal iniciada por la Fiscalía en contra de Carolina Llanos. Desde enero de este año se encuentra detenida, tras ser acusada de ser la autora intelectual de las muertes de Carlos Llanos, de 38 años; su esposa, Silvia Parco, de 30; y su hijo, de tres años, ocurridas el 4 de agosto de 2011, en el recinto Blaserío, cantón Quinsaloma, provincia de Los Ríos.
En el expediente abierto por la Fiscalía consta que los ejecutores del triple crimen ingresaron a la vivienda, asesinaron a todos los integrantes de la familia y violaron a la esposa. Luego, sus cuerpos fueron arrojados al río Umbe, cercano al lugar de los hechos. Posteriormente, los delincuentes regresaron a la casa para prenderle fuego. Junto a Llanos también está acusado del mismo delito, su pareja sentimental, Galo Lara, asambleísta por el Partido Sociedad Patriótica.
La vinculación de Lara se da al aparecer un vídeo en el que José Manuel Vélez Sánchez , uno de los detenidos, lo señala en relación al triple asesinato. Esta noticia fue confirmada por el juez penal de la Corte, Merck Benavídez, quien vinculó oficialmente a Lara al proceso.
Llanos y Carlos Llanos mantuvieron una relación hace varios años. Tras varias desavenencias se separaron, optando la víctima por conformar una familia. Al parecer esto no fue del agrado de Carolina Llanos, por lo que arreciaron las amenazas en contra de su ex pareja. Todo esto, según los testimonios que brindaron varios testigos y familiares que concurrieron a las primeras audiencias del proceso.
