Obra de teatro Amor de Dos cerró campaña para prevenir la violencia intrafamiliar en hogares de uniformados

Quito.- Risas, llanto, aplausos, pero un profundo llamado de atención a la búsqueda de valores familiares, es lo que vivieron un centenar de policías que asistieron a la obra de teatro Amor de Dos. Con este evento se cerró la campaña institucional que busca mejorar la convivencia intrafamiliar de los policías a nivel nacional.
El evento se realizó la noche de este miércoles, en el teatro universitario de la Universidad Central del Ecuador y contó con la presencia del general Diego Mejía, comandante General de la Policía Nacional y el alto mando policial. Además, se contó con decenas de oficiales, clases y policías, que asistieron junto con sus esposas, esposos e hijos para presenciar el show.
El general de distrito Edmundo Moncayo dio la bienvenida a todos los asistentes e indicó que esta iniciativa es una oportunidad para rescatar valores dentro del entorno familiar de todos los policías. “La familia es uno de los engranajes fundamentales en la vida diaria de los policías y por eso hay que cuidarla”.
Luego de esta intervención, el cantante Fausto Miño abrió la obra musical con sus melodías. Una de ellas fue Baila mi vida. Enseguida, en la palestra aparecieron los actores vestidos de policías que simulaban una familia tradicional, padre, madre e hijo. Parte del elenco también lo conformaron miembros activos de la Policía Nacional, que dieron realce a las diferentes historias que querían mostrar.
La obra mostraba dos escenarios en los que a diario se desenvuelven los policías con el trato a sus esposas a sus hijos y el enfrentamiento de problemas. El primero desde la comprensión, desde la comunicación como regla básica y el respeto como ingrediente primordial en la paz familiar.
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El general superior Diego Mejía dijo que la iniciativa Yo decido ser Feliz es una campaña con un mensaje profundo de reconciliación familiar, que busca mejorar el entorno de los agentes de Policía, para que a su vez ellos, puedan manejar este tipo de situaciones que se pueden presentar a diario en su trabajo.
Byron Chiriboga, cabo primero, asistió con su esposa Raquel. Esta obra, indicó, le ha hecho pensar de mejor manera cómo mejorar la solución de problemas dentro de su familia. “Este evento sirve para reflexionar y comprender que los problemas no se solucionan con gritos, con amenazas o con violencia física, sino con una comunicación constante”.
En las butacas, varias parejas policiales se tomaron de las manos como muestra de cariño, otras tímidamente se daban besos, pero la mayoría puso atención a cada uno de los mensajes de los actores que, con el uniforme policial, mostraban distintas realidades. Los llantos no se hicieron esperar cuando la obra trataba el tema de reconciliaciones, pero al final, la mayoría, en un grito unísono, dijo Yo decido ser Feliz. Redacción O. R. /Quito.
