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Brigadas Anticriminales rompen ciclos delictivos de robo de celulares en el país

Quito.- Cinco de cada 10 denuncias presentadas por robo o hurto en el país fueron por sustraerse teléfonos celulares, según los agentes de la Subdirección de Investigaciones de Delitos Contra la Propiedad- Brigadas Anticriminales (Sidpro-BAC). El cometimiento de estos delitos se incrementa en épocas de festividades navideñas y de fin de año, por ello, este miércoles 14 de diciembre se desarrolló el operativo Fortaleza 160.

Esta operación se realizó en seis ciudades del país, Quito, Guayaquil, Quevedo, Babahoyo, Machala y Esmeraldas. Para el coronel Ramiro Ortega, jefe de la Sidpro-BAC, el objetivo de estas acciones policiales es romper los ciclos delictivos de robo de celulares, atacando los distintos locales de acopio, distribución y comercio de equipos tecnológicos, en zonas con mayor ocurrencia de este delito.

Las investigaciones de los agentes indican que detrás de cada robo de celular operan cuatro grandes grupos. El primero, la estructura que roba el celular, el técnico que modifica el número de identidad del equipo (código IMEI), el receptor y comerciante que los exhibe en las cachinerías, y el cliente.

El ciclo del robo de celulares en el país inicia con las redes de delincuencia común que atacan a la ciudadanía en lugares de afluencia masiva de personas, como paradas de buses, transporte público, sitios de diversión nocturna, en robos de domicilios, entre otros. Luego, los delincuentes entregan los equipos (receptación) a los talleres técnicos donde son reiniciados modificando el software o comercializándolo por partes.

Cambiado el artefacto tecnológico se lo transporta vía aérea, terrestre o marítima a nivel provincial e internacional. En locales específicos se los comercializa al por mayor y menor o por repuestos a clientes que los solicitan en varias ocasiones por encargo.

Según Ortega, hay grupos delictivos estructurados que estarían conformados por ciudadanos ecuatorianos, colombianos y peruanos con un amplio historial delictivo dedicados al robo, hurto receptación y crimen organizado. Las bandas están organizadas con base en la distribución de funciones, roles y responsabilidades que asegurarían el éxito de la actividad ilícita.

En Quito, se intervinieron al menos 24 locales o cibers donde se comercializaban teléfonos y que los propietarios no pudieron justificar la procedencia de los mismos. A nivel nacional fueron alrededor de 70. Estos locales fueron escogidos a través de labores de inteligencia por agentes de la BAC, brazo operativo de la Subdirección.

El grupo de agentes que ingresó a estos locales solicitó la verificación de cada uno de los teléfonos de alta, mediana y baja gama que eran comercializados en vitrinas, arreglados o simplemente retenidos por los administradores de los negocios. A través de un sistema de verificación policial, se ingresaban los códigos de los artefactos y se constataba si estaban o no reportados como robados.

En un local ubicado en la avenida Rodrigo de Chávez, al sur de Quito, 15 celulares estaban registrados como robados. Enseguida los uniformados, a través de delegados de la Intendencia de Pichincha, clausuraron el inmueble y entregaron citaciones para sus administradores. Hasta después del mediodía del martes, el operativo continuaba en las ciudades mencionadas, teniendo como dato numérico que alrededor de 100 teléfonos fueron decomisados. Redacción OR/Quito.

Brigadas Anticriminales rompen ciclos delictivos de robos de celulares en el país


 

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