Derechos de la familia policial se reivindican con la entrega de 40 viviendas fiscales, en Lago Agrio
Lago Agrio. Dignificar a la familia policial fue el concepto que utilizaron las principales autoridades gubernamentales durante la entrega de 40 viviendas fiscales, está tarde, en Lago Agrio, provincia de Sucumbíos.
En un evento realizado en esta ciudad, el presidente de la República Rafael Correa y Diego Fuentes, ministro del Interior subrogante, junto con autoridades policiales y seccionales, otorgaron 16 departamentos de dos dormitorios y 24 de tres, para los agentes que prestan sus servicios en esta zona del país.
El proyecto de Vivienda Fiscal está terminado en su totalidad en la provincia y cada departamento de dos dormitorios cuenta con un área de construcción de 56,32 metros cuadrados y los de tres cuentan con 68,02 metros cuadrados y tienen el objetivo de brindar un servicio de estancia por dos años a los policías que laboran en estos sectores y cuya residencia está en otra ciudad.
El presidente Correa, junto con el ministro Fuentes, recorrió los departamentos e inspeccionó la calidad de los mismos. Enseguida, el Ministro del Interior se dirigió a la comunidad policial, indicando que esta entrega de 40 viviendas reivindica los derechos de la familia policial ya que es así como deben vivir.
Estas viviendas son parte de la gran inversión que ha realizado el Gobierno Nacional en Sucumbíos. “En la provincia hemos invertido cerca de 10 millones de dólares en Unidades de Policía Comunitaria, patrulleros, chalecos y demás dotación. La inversión en estos departamentos bordea los dos millones de dólares”.
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Fuentes terminó su intervención mencionando que para las ‘élites’ esto es gasto público, pero para el Gobierno Nacional es inversión pública y que los derechos no son mercancías. “No debemos olvidar la privatización que tenía la Policía Nacional. Los agentes tenían que comprar el armamento y las balas y vivir de la buena voluntad de la comunidad», indicó.
Para el presidente Rafael Correa, esta entrega es una obra sencilla pero muestra la equidad social y el buen vivir, aunque dijo, falta mucho por hacer. “Se ha fortalecido y se ha dignificado la carrera policial, antes las Escuelas de Policía eran pagadas, ahora es estrictamente por meritocracia”.
Correa comparó el sueldo con el que se graduaba un policía que era de 355 dólares y ahora es de 933, uno de los más altos de la región. “Antes, la Policía era militarizada, ahora es comunitaria, antes había separación de la familia policial que ocasionaba divorcios y en casos extremos problemas sociales como alcoholismo por estar lejos de sus seres queridos. En la actualidad, el 60 % de los uniformados trabaja en sus lugares de residencia”.
El objetivo precisamente de la entrega de estas viviendas fiscales es para ese 39 % de policías que está rotando en distintas zonas del país. «Es nuestra obligación darles estas viviendas a los agentes, ahora tenemos 1.600 viviendas pero todavía nos faltan 1.400”.
El Primer Mandatario recordó las condiciones en las que encontró a la Policía Nacional en el 2006. “Los policías dormían en colchones y se mantenían de la caridad de la comunidad donde trabajaban, nunca más tendremos esa Policía viviendo de la beneficencia. A veces se confunde jerarquía con discriminación, nada justifica que un oficial coma diferente que uno de tropa, o que sus hijos se eduquen en una escuela y los hijos de los de tropa en otra”, finalizó el Presidente. Redacción OR/Quito.
