La valentía es característica de los agentes del Grupo de Operaciones Motorizadas
Guayaquil.- “Sabemos que podemos ser víctimas de un accidente o del hampa ante nuestra labor policial, pero trabajamos con mucho profesionalismo para servir a la población guayaquileña y cumplir fielmente con la noble misión de servir y proteger”, expresó el cabo primero Juan Carlos Pazmiño, con 15 años en la institución policial.
El cabo Pazmiño, quien tiene 10 años en las filas del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM), una unidad especializada en vigilancia en patrullajes a bordo de motocicletas, reconoce que desarrolla sus actividades en medio de avenidas atestadas de vehículos como en calles cubiertas por el polvo y el barro de los barrios periféricos.
Valentía frente al hampa
Entre las anécdotas de estos jinetes del asfalto se encuentran los eventos como el ocurrido el 4 de septiembre de este año, donde una patrulla del GOM que acudió a una llamada de auxilio fue recibida con descargas de las armas de fuego de los delincuentes. Solo la experiencia y el coraje de estos valientes hombres permitieron evitar consecuencias graves en aquella emboscada mortal.
Otro policía de este grupo, que estuvo dispuesto a dar su vida por cumplir con su deber este año fue Diego Valarezo, quien el 22 de noviembre pasado, fue embestido a propósito por el conductor del vehículo al que perseguía por varias cuadras por ser presuntamente parte de una banda de antisociales que cometió un robo a mano armada, en la calle Los Ríos y Manuel Galecio, centro de Guayaquil.
Valarezo sufrió la fractura de los huesos de su pierna derecha producto de la caída. Sin embargo, afirma que ninguna experiencia, por amarga que sea, le alejará de los patrullajes en su corcel de acero, pues es más fuerte su amor por el uniforme policial y sus conciudadanos, que el dolor de una herida o el temor a la muerte.
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Mujeres GOM
La subteniente Ángela Valencia, jefe del Grupo de Operaciones Motorizadas del distrito Modelo, también ha participado en la persecuciones de delincuentes y posteriores detenciones de las personas involucradas. El día que hirieron a Valarezo, ella resultó con su pierna fracturada también.
Cuenta que va a cumplir tres años en las filas policiales y desde su inicio buscó pertenecer al GOM, pues desde pequeña tiene una atracción especial por las motocicletas. “La mujer no tiene impedimentos para efectuar las actividades que un hombre realiza en cualquier tipo de labor profesional y la Policía Nacional y su misión de brindar seguridad a la comunidad no son la excepción”, afirmó la fémina.
Desde hace muchos años atrás, las ‘damas de la paz’ han ido ganándose su espacio dentro de las filas uniformadas. Hoy en día existe una generala ocupando altas e importantísimas funciones dentro de la Policía Nacional.
En la actualidad, ocho mujeres policías forman parte operativa del grupo y sus oficiales encargados hacen el llamado a todas las féminas que deseen pertenecer a las filas policiales, a que no desechen sus anhelos de ejercer tan noble profesión desde las filas del Grupo de Operaciones Motorizadas de la Policía Nacional del Ecuador. Redacción C.P. /Guayas.
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