Proyecto Montaña Segura fortalece lazos entre Policía Nacional y comunidad

Quito.- “Alcanzar una meta nos llena de satisfacción y renueva nuestro espíritu, más aún cuando realizamos actividades que consideramos que son solo para especialistas”, expresaron algunos participantes del proyecto Montaña Segura, que llevó a cabo el Grupo de Intervención y Rescate (GIR), el pasado mes de agosto de 2016 y en el que participaron alrededor de 220 ciudadanos.
Paisajes únicos de Ecuador atraen a turistas nacionales y extranjeros para practicar trekking (senderismo, excursionismo, caminatas de larga duración) a través de sus montañas andinas, sin embargo, existen algunos riesgos en esta práctica. Por ello, los especialistas del GIR crearon este proyecto para generar consciencia en la ciudadanía al momento de escalar una montaña.
En el proyecto piloto se escogió como cumbre al Ruco Pichincha, con una altura de 4.696 metros sobre el nivel del mar, considerado un nivel medio bajo de riesgo, con un rescatista por cada cinco personas. Al igual se consideró que los participantes tengan una edad comprendida entre 16 a 55 años y con buen estado físico.
El cabo primero Patricio Arévalo, coordinador del proyecto, señaló que las personas muchas veces se sienten frustradas al no alcanzar la cima de una montaña, pero deben recordar que la cumbre siempre estará ahí y es posible regresar en cualquier momento. “Nuestra vida es frágil y debemos cuidarla, tomando medidas de seguridad”.
Para un correcto desarrollo de las actividades se realizaron charlas previas los días jueves en el auditorio del GIR, durante ocho semanas. En las mismas se informó detalles como vestimenta, alimentación, hidratación para preparar a los participantes para el ascenso.
El recorrido se realizó los sábados de agosto, a las 8h00 y retornaron a las 17h00. El punto de inicio fue en las boleterías del teleférico. En el camino de ascenso, los comandos pusieron a prueba los conocimientos impartidos en las charlas y enseñaron a reconocer los “hitos de ubicación” generados por la naturaleza en el caso de que se extravíen del grupo. “El clima característico de agosto es propicio para realizar este tipo de actividades, ya que no contamos con días de sol intenso ni lluvias agudas”, añadió el cabo.
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En la experiencia participaron parejas, padres e hijos, familias, amigos y personas solas, quienes, al coronar la cima, compartieron un mismo sentimiento de satisfacción, logro, éxito y generó vínculos irrompibles con la naturaleza.
Participación ciudadana
Por su parte, Yolanda Moreno de 38 años, señaló que a pesar se sentir cierto recelo por no ser deportista profesional y por el reto que implicaba llegar a la cima del Ruco Pichincha, le motivó saber que irían acompañados de profesionales. Nunca se imaginó la sensación y el sentimiento que generaría al completar su reto. Ahora señala que no dudará en continuar con este deporte y para la próxima ocasión motivará a su familia a participar en el proyecto Montaña Segura.
Mientras realizaban el descenso los uniformados enseñaron cuatro tipos de nudos que pueden ser utilizados en distintos casos, al igual que compartieron experiencias de vida con los participantes. El cronograma se concluyó respetando los horarios y sin presentarse ninguna novedad.
Bolívar Ñacata de 40 años y su hijo Kevin Ñacata, de 18 años, ratifican que su vínculo padre e hijo se fortaleció al compartir una actividad que permitió admirar el esplendor de la naturaleza y comprender que somos parte de un ecosistema y debemos cuidarlo.
Bolívar enfatizó que a pesar de la edad de su hijo siempre lo considera su “bebé”, pero al verlo alcanzar sus metas sintió una gran satisfacción ya que Kevin nunca desmayó en su objetivo.
Para este año, los comandos tienen previsto fortalecer el proyecto Montaña Segura mediante la ejecución del mismo evento, esta vez, en una montaña de mayor riesgo y complejidad. A su vez, buscan reforzar el compromiso de servicio y protección con la ciudadanía. Redacción J. T. /Quito.
