Un policía es el mejor egresado de Jurisprudencia, en Portoviejo

Portoviejo.- Hace dos semanas, el cabo primero Roberto Loor Pita fue felicitado y condecorado por ser el mejor egresado de la Facultad de Jurisprudencia en la Universidad San Gregorio de Portoviejo.

Superación personal

Roberto Loor Pita es manabita, nació y se crió en la parroquia Picoazá de Portoviejo. Desde muy pequeño le tocó trabajar para ayudar a sus padres y poder estudiar. “Mi vida inicia en una etapa bien humilde, a los 9 años comencé a trabajar vendiendo legumbres en el mercado por la mañana y en la tarde estudiaba en la escuela 9 de Octubre», contó.

Loor laboró en el mercado hasta los 13 años de edad, luego ingresó al Colegio Olmedo en el horario nocturno para poder desempeñar sus actividades como vendedor en un almacén de repuestos, donde permaneció 5 años.

Posterior a aquello, pretendía estudiar medicina pero debido a la falta de recursos económicos no pudo inscribirse. Así que decidió realizar el servicio militar, al regresar de cumplir la conscripción, trabajó de guardia de seguridad en una compañía de transporte de valores.

Un hermano mayor, lo convenció de hacer el curso para policía. “Todo lo que cuesta, uno lo valora. Para ser policía me costó bastante, dentro del curso uno aprende a querer el uniforme, los sacrificios que se hacen, en lo personal, son tremendos”, mencionó Loor mientras contaba que cuando se graduó su idea era seguir estudiando.

Servicio policial

El uniformado trabajó un año en pelotón, después le brindó seguridad a una juez de la niñez. En ese tiempo, estudió computación por el lapso de un año, lo que según el funcionario policial le sirvió para ingresar a Criminalística, ya que uno de los requisitos para ser parte de esta Unidad era tener conocimientos en informática.

El cabo primero es perito de la Unidad de Criminalística, donde ha desempeñado sus funciones durante 9 años. Posee cursos de Identidad de Grabados, de Inspección Ocular, sobre Incendios y Explosivos, Antropología Forense y actualmente está recibiendo el curso de Documentología. El gendarme ha participado en casos de relevancia provincial y nacional.

“Nunca he perdido ese deseo de superación, cuando tenía dos años en Criminalística opté por estudiar jurisprudencia porque está relacionado con mi profesión como policía. Lo que rige en nuestro país son normas legales y quería involucrarme en el mundo jurídico”, manifestó.

El cabo Loor expresó que tuvo muchas dificultades. Una de ellas es que a veces no podía asistir a la universidad y tenía que aplazar los exámenes, otra es que formaba a las 07h00 y a las 19h00, luego iba a la universidad, regresaba a la oficina a realizar sus informes policiales y hacer las tareas, es decir se quedaba hasta la madrugada estudiando. “Algunos abogados no empatizan con los policías, así que me tocó escuchar a profesores hablar mal de nosotros, yo por lo general siempre defendí a mi institución policial, así me metiera en problemas”, detalló el servidor policial.

El cabo recuerda que vivió una etapa complicada hace tres años. “Cuando estaba en cuarto semestre mi papá falleció y fue muy duro en mi graduación, debido a que tenía sentimientos encontrados que a pesar de tener ese orgullo, ese sentimiento de alegría que lo compartía con mi familia, a la vez sentía tristeza porque no estaba presente mi padre”, manifestó el agente policial.

Por haber obtenido las mejores calificaciones en su carrera universitaria, el cabo primero Roberto Loor recibió una placa de mención de honor y una medalla.

Quiere especializarse

El gendarme es Abogado de los Juzgados y Tribunales de la República del Ecuador y piensa realizar a futuro una especialidad en Derecho Constitucional y posterior una maestría. “La ciudadanía debe conocer que los policías estamos altamente capacitados”, afirmó.

Loor, de 32 años de edad, tiene tres hijos, dos mujeres y un varón, las hijas siempre dicen que quieren ser policías y abogadas como el papá.

La mayor satisfacción es ver sonreír a mi mamá, cuando ella se da cuenta de que me estoy superando, siempre le digo que mis logros no son por mí, sino por los valores que me inculcaron ellos, como padres, ya que fueron la base primordial para direccionar mi vida. “Quiero agradecer al vivo recuerdo de mi padre y a mi madre, quienes guían mis pasos, a mi hermano Julio, quien es policía, él me animó a ingresar a la institución, siendo mi fortaleza y un ejemplo de vida”, finalizó. /Redacción Manabí.

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