Confianza y trabajo honesto generan cercanía entre la ciudadanía y la Policía
Cuenca.- “Solo la confianza y el trabajo honesto permitirán que la ciudadanía se acerque a la Policía Judicial. Para eso, una de las prioridades fue crear un ambiente en el cual las personas sientan que sus denuncias son recibidas de forma adecuada y se les da el seguimiento debido”. Así definió el trabajo realizado, el teniente coronel Pablo Ramírez, quien se desempeñó como jefe de la Policía Judicial en el Azuay, durante cinco meses.
Ramírez asumió la jefatura el pasado 20 de abril y desde esa fecha emprendió un proceso de mejoramiento de la imagen de la institución, que, a más de la parte orgánica y estructural, comprendía un cambio de la imagen que la Policía Judicial presentaba ante la ciudadanía.
“Uno de los mayores problemas que enfrenté fue la falta de acercamiento y confianza de parte de la ciudadanía, básicamente por la escasez de un ambiente adecuado en las oficinas de la Policía, ante lo cual se acondicionó una habitación para que la ciudadanía converse con los agentes de forma tranquila”, indicó Ramírez.
“Es lógico que una persona que ha sido víctima de alguna agresión sienta temor o desconfianza cuando un policía la escucha en un pasillo sin una silla. Por ello, se habilitó un espacio con una ambiente acogedor en el que el diálogo sea más abierto y provechoso para que el afectado pueda entregar la información necesaria para una adecuada investigación”, agregó.
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Operaciones
Pero el cambio no fue únicamente en el aspecto físico, ya que según Ramírez se incentivó al personal en base a los resultados obtenidos. “Existen agentes que tenían muchas investigaciones a su cargo, por ello fue necesario motivarlos con cursos, con capacitaciones”, comentó.
Operativos exitosos
En los últimos cinco meses, la Policía Judicial ejecutó los operativos Punta Blanca II, Yunguilla, Camilo I y Alianza, el cual fue catalogado como Eslabón 46, debido a los resultados obtenidos en la lucha contra el comercio de artículos de dudosa procedencia en la provincia.
“Durante este tiempo se desarticularon ocho organizaciones delictivas vinculadas con el robo de accesorios, viviendas y a personas. Asimismo, se desarrollaron 186 operativos en contra de las cachinerías, recuperando aproximadamente 4 mil artículos cuyo origen es desconocido”, comentó.
Prevención
Otro de los puntos que Ramírez destacó de su trabajo, en conjunto con los demás policías, es el trabajo preventivo. “Cuando estaba al frente del Distrito Norte, detectamos sectores donde la seguridad presentaba ciertos problemas, por lo que se aplicó programas como el ‘Punto Seguro’, al cual el ciudadano se acercaba a denunciar cualquier novedad”, acotó.
Al mando de la Policía Judicial, Ramírez planteó los programas ‘Iglesia Segura’ y ‘Feria Segura’, que garantizaban la seguridad de los ciudadanos que acudían a estos lugares, sobre todo, los fines de semana.
El oficial, quien desde ahora estará a cargo de la Policía Judicial de Tungurahua, indicó que el resultado de estos programas es evidente. Se ha reducido en más de la mitad los robos en los exteriores de iglesias y ferias. En su nuevo lugar de trabajo, implementará estos proyectos. Redacción M. N. /Azuay.
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