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La masacre de Quinsaloma no queda en la impunidad

Los jueces de la Corte Nacional sentenciaron a cuatro de los seis implicados en la muerte de tres miembros de la familia Llanos-Parco, ocurrida en Quinsaloma, provincia de Los Ríos, el 4 de agosto del 2011. Carolina Llanos Romero, pareja sentimental del asambleísta de Sociedad Patriótica (PSP), Galo Lara, fue hallada culpable del delito, como autora intelectual de la matanza.

La sentencia condenatoria  se dio antes de la medianoche de este viernes, por parte de los jueces Vicente Robalino, Lucy Blacio y Johnny Ayluardo Salcedo. José Véliz, Juan Fernando Rodríguez y Eduardo Martínez, fueron hallados  autores materiales del crimen de Carlos Humberto Llanos, su esposa Silvia Parco, y el hijo de ambos, de tres años de edad, quien fuera degollado por sus victimarios.

Inocentes

Asimismo, los magistrados exculparon al asambleísta Galo Lara Yépez, pareja de Llanos, y a su asistente, Luís Mediavilla. Antes de culminar la audiencia, el Fiscal General, Galo Chiriboga, anunció la desvinculación de Mediavilla, argumentando la falta de pruebas incriminatorias.

Durante todo el proceso, Lara declaró que su inclusión en el juicio, correspondía a una supuesta persecución política por parte del Gobierno Nacional, lo cual quedó desvirtuado con su absolución, según enfatizó Chiriboga, al terminar la audiencia de juzgamiento.

Hasta la próxima semana se espera que esté lista la sentencia escrita. En todo caso, los abogados de la defensa anunciaron que apelarán el fallo.

Versión decisiva

Carolina Llanos Romero y Carlos Humberto Llanos eran primos, pero según varios testimonios presentados en el juicio, mantuvieron por años una relación sentimental.

Para sustentar su decisión, los jueces escucharon medio centenar de testimonios. Uno de ellos, el de la hija adolescente de la pareja asesinada, fue, tal vez, el más dramático.

La hija de Carlos Humberto Llanos y Silvia Parco sobrevivió a la matanza, gracias a que de lunes a viernes permanecía en casa de su abuela, Clemencia Arellano, en Babahoyo.

La niña, de 13 años de edad, ante el tribunal refirió las veces en que Carolina Llanos amenazó de muerte a su madre. “Ella estaba molesta porque mi papi quería estar tranquilo con mi mami”, contó la niña.

Esta versión fue ratificada por el cabo segundo de Policía, Cléver Ramírez Pazmiño. El gendarme  se presentó como amigo cercano y compadre de Humberto Llanos. Mencionó que este y Carolina Llanos mantuvieron una relación sentimental por varios años, pero cuando él se decidió a terminar el nexo, la mujer le espetó varias amenazas de muerte para evitarlo. En una ocasión, relató que pudo escuchar una llamada telefónica (escuchada por altavoz) de Carolina Llanos a Carlos Humberto, en la que ella le pedía continuar con la relación, a pesar de que la misma mujer mantenía otra con el asambleísta Lara. La negativa de Humberto obtuvo por respuesta violentas amenazas de muerte de parte de su prima, según el testigo.

La versión preliminar dada por Véliz en la Fiscalía de Quinsaloma resultó también determinante en la decisión de los jueces. En esta declaración, el sentenciado dio detalles precisos acerca de cómo ocurrió el crimen. Según, esa versión, él y otro sospechoso, no detenido, fueron en busca de Llanos a su casa. Lo atacaron con armas blancas, provocándole la muerte,  arrojándolo luego a un río cercano. Tras abandonar la escena del crimen, optaron por regresar a los pocos minutos, puesto que se percataron que la esposa de la víctima había observado el asesinato. Para no dejar testigos, también la victimaron, al igual que a su tierno hijo.

A lo largo de la versión, Véliz ofreció pormenores, como la cercanía del río, el apodo de Melenas, como identificaban al hijo de la pareja, entre otros particulares. Esto permitió determinar la validez de sus declaraciones.

En la misma declaración, Véliz mencionó a Llanos como la persona que les pagó por victimar a Humberto Llanos. Esta versión fue corroborada por los abogados que lo acompañaron durante su declaración ante la Fiscalía, así como por los policías que investigaron el crimen.

 

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