Trabajo policial requiere también accionar ciudadano en Cuenca

Cuenca.- La denuncia de un ciudadano, sobre el robo de su vehículo, movilizó a Policía Nacional en Cuenca, quienes ubicaron el automotor e iniciaron una persecución que terminó con la detención del mismo así como la identificación de los sospechosos pero, para sorpresa de los uniformados, el afectado retiró la denuncia afectando al trabajo policial.

El hecho ocurrió la madrugada del pasado domingo, cuando un ciudadano denunció que su vehículo, un jeep Chevrolet Vitara, de placas PNN-949, fue robado en el centro de la ciudad, novedad que fue comunicada por el ECU-911, lo que movilizó a las unidades de la Policía a los diferentes puntos de la urbe.

Un patrullero ubicó al vehículo en las calles Hermano Miguel y Gaspar Sangurima alrededor de las 04h15 por lo que fue interceptado por los uniformados, quienes bajaron de patrullero para solicitar a los ocupantes que apaguen el motor y bajen del jeep.

Pese al pedido de los policías, el conductor del vehículo no acató el pedido y arrancó poniendo en riesgo la integridad de los uniformados y de terceras personas, ya que en su fuga invadió varias calles a exceso de velocidad e irrespetó las luces rojas de varios semáforos.

Persecución

El coronel Pablo Ramírez, jefe de Operaciones del Policía en el Azuay, indicó que durante la persecución intervinieron 14 patrulleros y más de 30 efectivos de diferentes sectores, ya que algunos debieron parar la circulación de vehículos para evitar que el jeep provoque un accidente fatal.

La persecución se extendió hasta el sector de Monay y luego a la Circunvalación Sur, posterior a ello el jeep ingresó a las avenidas Doce de Octubre y Don Bosco hasta la calle Santa María, donde el vehículo ingresó a una casa de forma violenta destruyendo las puestas del garaje.

Los elementos de la Policía rodearon el lugar y detuvieron a los ocupantes del automotor, dos hombres y una mujer, quienes fueron trasladados a la oficinas de la Policía Judicial, como sospechosos del delito de robo, ya que el vehículo en que se encontraban estaba reportado en esta condición.

Pero la sorpresa fue mayor cuando el propietario del vehículo llegó al lugar y retiró la denuncia, aduciendo que los sospechosos eran sus amigos y explicó que se trató de una confusión.

El coronel Ramírez indicó que este tipo de acciones constituyen un gran problema, además del riesgo que implica una persecución para todos los ciudadanos, se destina personal y recursos importantes del Estado para que luego todo termine en nada.

El oficial recordó que el ciudadano que presentó la denuncia será sometido a las medidas legales que estipula el Código Orgánico Integral Penal, ya que no se puede utilizar a la Policía de esta manera. /Redacción Azuay.

Fotografías:


 

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